El cuidado de la demencia enfocado en la actividad hace énfasis en la importancia de la actividad como una ocupación de valor personal en las vidas de aquellas personas con demencia. En este enfoque del cuidado, los cuidadores deben comprometerse a llevar a cabo actividades con quienes reciben el cuidado, en lugar de hacerlo para ellos, lo cual les ayuda a mantener y, quizás, llegar a mejorar sus habilidades y capacidad. Los cuidadores reconocen y compensan los daños relacionados a la demencia identificando y alentando el uso de las capacidades físicas y motoras, cognitivas, emocionales, sociales y comunicativas que hayan retenido las personas a su cuidado.
Las personas con demencia son muy vulnerables a la disminución funcional rápida, debido a que dependen de los cuidadores para que las ayuden a usar sus habilidades y capacidades restantes. Sin el uso continuo de las habilidades restantes, estas personas pueden, eventualmente, perder dichas habilidades y desarrollar incapacidades excesivas (incapacidades que van más allá de lo esperado con el daño cerebral asociado a la demencia). El cuidado enfocado en la actividad puede ayudar a evitar la incapacidad excesiva y a preservar las capacidades funcionales.
Al utilizar estrategias para crear un ambiente de apoyo y al darle poder a la persona con demencia, los cuidadores pueden aumentar las probabilidades de completar con éxito actividades significativas. Las estrategias incluyen el retiro de las barreras visuales y auditivas a la participación en actividades y crear espacios ocupacionales individualizados que brinden acceso a tareas familiares. Las actividades pueden seleccionarse o adaptarse utilizando la jerarquía calificativa de Zgola, de modo que las actividades estén dentro del nivel de capacidad de quien recibe el cuidado.
Los cuidadores pueden utilizar estrategias prácticas para la selección, guía y finalización de actividades, para aumentar la probabilidad de obtención de beneficios del cuidado enfocado en la actividad. Al seguir una jerarquía de asistencia en tareas, los cuidadores pueden proporcionar la menor cantidad de asistencia posible, de modo que la persona con demencia lleve a cabo la mayor parte posible de la actividad de manera independiente. La jerarquía de asistencia de tareas incluye:
El cuidado enfocado en la actividad es un cuidado enfocado en la persona (y en sus capacidades) que promueve la dignidad y el respeto por los individuos. El cuidado es personalizado de acuerdo a las necesidades y requerimientos de cada individuo, en base al conocimiento de las experiencias significativas de la vida de quien recibe el cuidado, de sus papeles anteriores y sus logros, su herencia cultural, sus creencias, preferencias, características, hábitos y rutinas.
La actividad significativa puede ser incorporada durante el día, para reducir y evitar la incapacidad excesiva y para promover el bienestar tanto del proveedor de salud, como de quien recibe el cuidado. Han habido estudios que han demostrado que el cuidado de la demencia enfocado en la actividad puede ayudar a reducir la tensión, la agitación, y otros comportamientos problemáticos y posiblemente redirigirlos hacia comportamientos positivos. Es responsabilidad de todos los cuidadores, y de cualquier persona involucrada en el cuidado de la persona, el proporcionar cuidado enfocado en la actividad a lo largo del día, para poder lógrarlo.
Este artículo ha sido adaptado de un manuscrito original creado por Wendy Wood, PhD, OTR, FAOTA, con edición y material adicional contribuido por Mindy Kim-Miller, MD, PhD.
Last modified 10/14/2009